Detalle novedad

Al final es Lufthansa quien se queda con TAP Air Portugal

El Gobierno portugués seleccionó al grupo alemán para adquirir inicialmente el 44,9 % de su compañía.

en una operación que podría alcanzar los 1.201 millones de euros. Lufthansa fortalece así su presencia en el Atlántico Sur, especialmente entre Brasil y Europa.
El grupo Lufthansa se impuso sobre Air France-KLM en el proceso de privatización parcial de TAP Air Portugal, una operación que representa un nuevo paso en la concentración de la industria aérea europea y que podría modificar el escenario competitivo de las conexiones entre Europa y América Latina, por el momento dominado por la empresa conformada por British Airways e Iberia.

La decisión fue anunciada el 14 de octubre por el primer ministro portugués, Luís Montenegro, después de una reunión del Consejo de Ministros. La propuesta de Lufthansa contempla la adquisición del 44,9 % de TAP por 1.025 millones de euros, con la posibilidad de ampliar su participación hasta el 49,9 % mediante la compra de acciones inicialmente reservadas a los trabajadores. El valor global de la operación podría alcanzar los 1.201 millones de euros. Según el Gobierno portugués, la oferta alemana superó en un 16 % a la presentada por Air France-KLM y ofreció mejores condiciones financieras.

El Estado portugués conservará inicialmente el 50,1% del capital. La operación deberá completar la formalización contractual y obtener las autorizaciones regulatorias correspondientes, por lo que el ingreso efectivo del nuevo accionista todavía no se ha concretado.

El principal atractivo estratégico de TAP para Lufthansa es su extensa red de vuelos internacionales, especialmente hacia Brasil. La compañía portuguesa cuenta con una posición dominante con el mercado brasileño y utiliza Lisboa como centro de conexiones entre Europa, América y África. Para Lufthansa, esta incorporación permitirá ampliar su presencia en rutas donde TAP dispone de una fuerte participación comercial.

El grupo alemán, que ya integra compañías como SWISS, Austrian Airlines, Brussels Airlines e ITA Airways, busca aprovechar esa complementariedad para fortalecer su red internacional. Entre los compromisos de la operación figuran mantener la marca TAP, preservar su sede y su centro de conexiones en Lisboa, desarrollar las operaciones en Oporto y ampliar la flota. También se contempla reforzar las actividades de mantenimiento e ingeniería en Portugal.

La adquisición minoritaria podría convertirse en el primer paso de una operación más amplia. El presidente ejecutivo de Lufthansa, Carsten Spohr, reconoció que el grupo tiene interés en avanzar hacia el control total de TAP, una posibilidad que dependerá de nuevas negociaciones con el Gobierno portugués. Entre las alternativas analizadas figura un intercambio por el cual Portugal podría recibir una participación minoritaria en Lufthansa a cambio de las acciones que todavía conservará en TAP.

Por el momento, esa segunda etapa no constituye un acuerdo definitivo. La integración también deberá superar las evaluaciones de las autoridades europeas de competencia, en un contexto de creciente concentración de la industria aérea continental.